¿Vale la pena tomar un multivitamínico? Lo que dice la evidencia
25 de septiembre de 2026
Los multivitamínicos son el suplemento más popular del mundo, y también uno de los más malinterpretados. Vender uno y decirte que es indispensable para todos sería fácil. La realidad es más matizada, y conviene conocerla antes de gastar tu dinero.
Lo que dicen los grandes estudios
Para personas sanas con una dieta razonablemente variada, la evidencia de que un multivitamínico prevenga enfermedades crónicas es limitada:
- Enfermedad cardiovascular: ensayos clínicos grandes, como el Physicians’ Health Study II con más de 14 000 hombres seguidos durante una década, no encontraron reducción de infartos ni de eventos cerebrovasculares.
- Cáncer: ese mismo estudio mostró una reducción modesta en la incidencia total de cáncer, un resultado interesante pero no replicado de forma consistente.
- Recomendación oficial: en 2022, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF) concluyó que la evidencia es insuficiente para recomendar multivitamínicos con el fin de prevenir enfermedad cardiovascular o cáncer, y desaconsejó los suplementos de betacaroteno y vitamina E con ese propósito.
- Función cognitiva: los ensayos COSMOS sugirieron un pequeño beneficio en memoria en adultos mayores. Es un hallazgo prometedor, pero todavía preliminar.
En resumen: un multivitamínico no compensa una mala alimentación ni funciona como seguro contra enfermedades.
Cuándo sí tiene sentido
Donde un multivitamínico aporta valor real es en cubrir brechas nutricionales. Algunos casos:
- Dietas restrictivas: veganas, muy bajas en calorías o con eliminación de grupos de alimentos.
- Adultos mayores: comen menos y absorben peor algunos nutrientes, como la B12 y la vitamina D.
- Planeación de embarazo y embarazo: aquí se usan fórmulas prenatales específicas con ácido fólico y hierro.
- Cirugía bariátrica o problemas de absorción: suelen requerir suplementación de por vida bajo supervisión médica.
- Alimentación irregular: horarios difíciles, poco consumo de frutas, verduras o proteína.
Cómo elegir uno
- Dosis cercanas al 100 % de la ingesta diaria recomendada. Más no es mejor; las megadosis de vitaminas liposolubles (A, D, E, K) se acumulan.
- Revisa el hierro. Los hombres adultos y las mujeres posmenopáusicas en general no necesitan hierro adicional salvo diagnóstico.
- Formas bien absorbidas: vitamina D3, minerales quelados y folato en forma activa son buenas señales.
- Transparencia: busca marcas que publiquen certificados de análisis por lote.
- Leyenda sanitaria: en México, los suplementos deben indicar que no son medicamentos. Desconfía de cualquier producto que prometa curar enfermedades.
Nuestra postura es simple: primero la comida, después el suplemento para lo que falte. Si ese es tu caso, un multivitamínico diario bien formulado es una herramienta útil y económica.
Los suplementos no son medicamentos.